Ya en frío me doy cuenta de que posiblemente el de los posies ha sido el mejor concierto al que he ido este año (pensaba que iba a ser el de Interpol pero casi).
Pese a perdernos a los teloneros (Beezewax) no hubo problema en coger una posición cómoda en las primeras filas rodeados de indies treintañeros de los de la “generación X”.
Muchas ganas tenía yo de verles y ninguna esperanza tras su disolución pero gracias a estas reuniones que tanto se critican por fin he podido ver a otro de los grandes.
Salieron entregadísimos al público con “Daily Mutilation” sin parar de saltar en ningún momento y dándolo todo.
El peso (en el amplio sentido de la palabra) del grupo lo llevan claramente Jon Auer y Ken Strinfellow alternándose en las voces y sin parar de saltar y de elevar las guitarras sobre su cabeza.
En el repertorio algunas canciones nuevas que sonaron de puta madre y casi todos sus clásicos: “Definitive door”, “Ontario”, “Flavor of the month”, “Earlier than expected” … así hasta que se bajaron los micros al público y empezaron a tocar desde abajo del escenario “Dream all day” con espontáneos haciendo los coros y tocando la guitarra.
Ya de nuevo arriba del escenario y entregadísimos tocaron “Solar sister” , “Every body is a fucking liar” y no se cuantos bises hicieron ni cuantas veces tiraron las guitarras al aire y rompieron las cuerdas con Ken ya en calzoncillos y Jon berreando trozos del “wonderwall” de oasis.
No creo que haya un grupo capaz de vestir melodías pop tan perfectas con un sonido tan sucio y guitarrero.
Vuelven los 90!